Malos hábitos alimenticios, abuso de grasas y carbohidratos, pero sobre todo un consumo todavía demasiado escaso de frutas y verduras, una verdadera panacea para una vida larga y sana. Estas son las causas de la creciente obesidad en todo el mundo y para conmemorar el próximo 10 de octubre se volverá a celebrar el Día de la Obesidad, una jornada dedicada a concienciar sobre los problemas y enfermedades relacionados con el sobrepeso.

Los datos sobre la dieta de los españoles presentados por la Fundación ADI (Asociación Española de Dietética y Nutrición Clínica) no son en absoluto tranquilizadores: el 46% de la población tiene sobrepeso o es obesa, principalmente a causa de una dieta excesiva o incorrecta, pobre en elementos básicos para el bienestar del organismo, como las frutas y verduras. Según los datos proporcionados por Juan en los últimos 10 años, la compra de frutas y verduras en los hogares españoles ha disminuido un 22%!

¿A quién hay que culpar? El aumento de los precios, la mala gestión de la cadena de suministro, pero probablemente para inclinar la balanza es sobre todo la mala educación nutricional: ignorar la importancia de diversos alimentos en una dieta sana y equilibrada conduce a la obesidad.

“El hecho de que las compras de frutas y hortalizas de las familias españolas hayan pasado de 450 kilos por familia al año en 2000 a 350 kilos en 2010, con una reducción de 100 kilos al año -comentó Juan – es una cifra “extremadamente alarmante” para la salud de los españoles. La tendencia a la baja del consumo de frutas y hortalizas por parte de los hogares continuó en 2011, con un descenso del 3% en cantidad en el primer semestre del año, después de que los hogares españoles adquirieron 8,3 millones de toneladas de frutas y hortalizas en 2010, con un gasto total de 13 000 millones, de los cuales alrededor de 4,5 millones de toneladas fueron compras de frutas y 3,8 millones de toneladas de hortalizas. En realidad, en los últimos diez años los españoles han gastado más o menos la misma cantidad para comprar una menor cantidad de fruta: el gasto en frutas y verduras fue igual a 560 euros por familia en 2010, no muy diferente al de 10 años antes, cuando, sin embargo, habían comprado 100 kilos más. La causa se encuentra -continúa Juan – en la multiplicación de los precios de la granja a la mesa, que ha encarecido las compras, pero también ha provocado la caída de los ingresos de los agricultores. La acusación es que existe una mala organización y manejo de la cadena de suministro aguas abajo de la finca, por lo que se hace necesario que los productores agrícolas recuperen el control de los productos a lo largo de la cadena.

Categorías: Salud

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