El Protocolo Fundacional 'Deed of Gift' de la Copa del América no se ajusta a los tiempos actuales al no promover la paridad de los equipos ni el futuro a largo plazo de la competición, según afirmó en una carta abierta Ernesto Bertarelli, presidente del Alinghi, equipo defensor de la 33 edición de la Copa.
En este sentido, recordó que el 'Deed of Gift' fue escrito hace más de 150 años y que, por lo tanto, "no podía anticiparse a los cambios por los que el mundo ha atravesado". Para corregir esta situación, Bertarelli propone que el Golden Gate Yacht Club (GGYC), por el que compite el sindicato BMW Oracle, y la Société Nautique de Genève (SNG), en el que se incluye el Alinghi, trabajen con el New York Yacht Club en la revisión de las normas para adaptarlas a los tiempos actuales sin perder aquello que hace "especial" a la Copa.
"Si esta revisión de los documentos que rigen la Copa del América no se logra, tendremos que aceptar el desafío del GGYC bajo el 'Deed of Gift'", añadió Bertarelli en alusión a la posibilidad de que la próxima edición de la competición sea una eliminatoria directa en catamaranes entre 'Alinghi' y 'BMW-Oracle' si finalmente no hay acuerdo entre ambas partes para confeccionar el protocolo. El responsable del sindicato suizo, que considera que la próxima edición de la Copa es "aciaga", hizo pública esta carta tras mantener conversaciones con representantes del New York Yacht Club y con el presidente del Golden Gate Yatch Club, Larry Ellison, relativas al futuro de la Copa.
En el documento, Bertarelli, presidente del actual defensor de la Copa del América tras la victoria obtenida el pasado verano en Valencia, cuestiona diferentes aspectos de la organización de la competición, del sistema competitivo, de la elección de sedes y de los criterios a compartir entre los participantes. Bertarelli se pregunta si debería el defensor clasificarse para la final de la Copa del América como ocurre hasta ahora o deberían todos los equipos comenzar a competir en igualdad de condiciones o si debería conocerse con anticipación el calendario de ciudades sede y el contenido de las regulaciones para permitir la planificación y la financiación de cada equipo.
¿Un gobierno permanente?
"¿Debería el gobierno de la Copa ser permanente y ser gestionado por entidades que representen el pasado?", también se pregunta Bertarelli. Además, indicó que entre sus objetivos iniciales se encontraba el de tratar de que la Copa del América llegara "a la mayor de las audiencias" y por eso, abrir la base del equipo al público "fue sólo una de las innovaciones que Alinghi aportó a la Copa del América", lo que contribuyó a su éxito en 2003.
"Con la defensa de la Copa, establecimos una estrategia clara e innovadora centrada en la elección de la ciudad sede, un puerto diseñado para la competición" y la celebración de los actos, indicó. Bertarelli recordó que seis millones de personas asistieron a una competición en la que por primera vez participaron sindicatos de los cinco continentes, con una cobertura televisiva de más de 4.000 millones de espectadores. "Las voces críticas que se opusieron entonces a los actos, la elección de la ciudad sede, o la producción de televisión fueron numerosas, pero los hechos probaron que la 32 Copa del América supuso un giro positivo en este histórico evento", dijo.
Una competición con debilidades
Bertarelli considera que la competición también tiene debilidades, entre ellas la de no contar con futuro más allá de la siguiente Copa, lo que provoca que algunos equipos sobrevivieran tan sólo a un ciclo, con un incremento de costes y con complicaciones a la hora de asegurar patrocinadores. El responsable del actual defensor de la Copa explicó también que con las instalaciones ya existentes en Valencia, existía la plataforma ideal para mantener el impulso logrado. La decisión del juez de Nueva York contra la validez del Club Náutico Español de Vela, CNEV, por no haber organizado su regata anual en el momento adecuado, muestra el talón de Aquiles del evento y la posibilidad de desestabilización por medio de acciones individuales", agregó.
En octubre, explica Bertarelli en la carta, viajó a Nueva York para iniciar el diálogo con el New York Yacht Club y examinar las posibilidades de adaptar la competición al marco deportivo actual. "Charles Townsend, comodoro del NYYC, y George W. Carmany III, presidente del Comité de la Copa del América del NYYC, expresaron las mismas opiniones", argumenta en su carta. El pasado fin de semana habló con Larry Ellison, quien, según Bertarelli, también "mostró su apoyo sobre el principio de los cambios propuestos". Con estos principios como base, su intención es "trabajar hacia una renovada Copa del América" que "no se vea perturbado por demandas individuales en detrimento de aquellos que quieren y pueden competir". (fuente LAS PROVINCIAS)
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