Un nuevo proyecto ha germinado en Palma de Mallorca. Un empresario náutico ha ideado la formación de un sindicato español para la próxima edición de la Copa América, que se celebrará en Valencia en 2009. España, si cristalizara, contaría entonces con dos equipos en la trigésima tercera edición: el Desafío Español, semifinalista de la última Copa Louis Vuitton, y el Ayre, el sueño de Pedro Perelló.
El empresario mallorquín, un hombre que ha sido capaz de convertir la vela en su profesión, asegura que tiene la intención de desarrollar un desafío "con posibilidades de ganar la Copa América y retener esta competición en España". Si ve que no puede alcanzar su objetivo, lo detendrá o lo pospondrá para la siguiente lucha por la Jarra de las Cien Guineas.
De momento todo es aire. Sin dinero no hay desafío. Y más si la próxima edición es en tan sólo dos años. Un suspiro para la millonaria Copa América. Pero Perelló está convencido de lograrlo. "Es cierto que ahora sólo existe una gran carga de ilusión, pero estamos convencidos de poder transformarla en recursos financieros y humanos", comenta Perelló, el hombre que tejió el proyecto del Siemens para la MedCup.
Dos parámetros marcan el camino del Ayre. El capital que espera reunir asciende a los 100 millones de euros, un 40% más del presupuesto oficial, aunque se cree que fue mayor, del Desafío Español para la última edición. Pero también es importante el tiempo, lo que el equipo de Ayre, utilizando la jerga náutica, denomina Dead Line , el límite a partir del cual ya sería imposible hacer el desafío campeón.
"Es más fácil conseguir el dinero que el tiempo", advierte el mallorquín, quien no teme carecer de una empresa comprometida porque, asegura, "hay muchas con ganas e interés". Porque Perelló es de la idea que la pasada Copa América ha llamado la atención de muchos inversores ávidos de no dejar pasar una segunda oportunidad.
La idea surgió hace cuatro meses entre Perelló y Jorge Forteza, cuando vieron que la Copa América y el Desafío Español estaban calando entre los aficionados. "Se han abierto unas grandes expectativas que al principio eran impensables. Y en eso ha tenido mucha culpa el Desafío Español. Ahora la Copa América vende", asegura Perelló, quien podría contar con el respaldo de Siemens, empresa con la que trabaja desde hace ocho años.
Patrocinio autonómico
Aunque espera que sea una comunidad autónoma la que tome las riendas y Ayre, a cambio, permitirá que sea el club náutico más representativo de esa región el que desafíe. "Como mallorquín me gustaría que fueran el gobierno balear y el club náutico de Palma, pero estamos abiertos a cualquiera comunidad, la que esté interesada y la que nos facilite su tejido empresarial".
Perelló, que de niño ya navegaba en un optimist que le regalaron sus padres, pensó en voz alta aprovechando la cobertura mediática de la Copa del Rey de vela. Y de esta forma pronunció dos de los hombres a los que sueña con incluir en su estructura: Paul Cayard y Juan Kouyoumdjian como responsables deportivo y técnico respectivamente. El primero, una leyenda de la Copa América, está actualmente como táctico del Siemens. Aunque el navegante de San Francisco tiene muchas novias, incluido el Desafío Español, que le había elegido para sustituir a Luis Doreste como director deportivo. Mientras que el argentino estuvo en el equipo de diseño del BMW Oracle y creó el ABM Amro One, el barco holandés que arrolló en la última Volvo Ocean Race.
El proyecto Ayre, cuya denominación viene de aire en castellano antiguo "porque tenemos ilusión, ideas, algo no muy tangible y porque el aire en movimiento es viento", incluye otras serie de ideas sociales y culturales para las que se contaría con Iñaki Urdangarín.
Si Ayre acabara levantando la Jarra de las Cien Guineas no está claro que siguiera en Valencia. Perelló se limitó a decir: "Valencia, por lo que ha hecho, merece tener esta competición durante una larga temporada". El proyecto para crear un segundo sindicato español para la Copa América está en marcha. "Es el mayor reto de mi vida", indica Pedro Perelló, quien necesita convencer a varias empresas e instituciones públicas para que inviertan 100 millones de euros en algo que, actualmente, no es más que aire. O Ayre. (fuente LAS PROVINCIAS )
Quizá te interese: La aparición de 'Ayre' inquieta al 'Desafío'





