New Zealand cumplió ayer sus amenazas a Ernesto Bertarelli. Los perdedores de la Copa América interpusieron dos querellas contra el magnate suizo, su equipo Alinghi, ACM y la SNG en Nueva York. Los denunciantes reclaman en ambas causas una indemnización económica por los problemas que les ha generado el retraso de la competición de 2009 a, teóricamente, 2011.
New Zealand llevaba unos meses amenazando con querellarse contra Alinghi si la Copa América no era en 2009 y el defensor incumplía el contrato privado que habían firmado. Cuando Bertarelli anunció el pasado 25 de julio que los kiwis volvían a la Copa en el acto en que se dio a conocer que Valencia albergaría la siguiente Copa América, no era un anuncio que salía gratis al suizo. Los cucos regatistas australes sacaron un contrato privado con Alinghi por el que se aseguraban una indemnización en el caso de que la Copa no se celebrara en 2009, unos diez millones de euros, además de otra serie de prevendas. Como ya es evidente que en esa fecha no habrá una Copa convencional los kiwis reclamaron al defensor la compensación y no han recibido ni respuesta ni el dinero.
En la querella los neozelandeses dicen que Alinghi necesitaba el 25 de julio que el New Zealand estuviera inscrito ya que era el único equipo inscrito que había ganado la Copa América y que llegaba a paliar la falta de credibilidad del Challenger of Record, el Club Náutico Español de Vela (CNEV) al que consideran un club de papel pero sin sustancia, amparándose en la primera sentencia del juez Cahn.
Así que ayer, Grant Dalton, máximo responsable del sindicato de los antípodas, se presentó en la Corte Suprema de Nueva York (la misma en la que vive el caso entre Alinghi y el BMW Oracle) para presentar una demanda por incumplimiento de contrato y después hizo lo propio en la Corte Federal antimonopolios de Estados Unidos para plantear una segunda causa por lo que consideran que es un abuso de poder de Alinghi desde su posición dominante como defensor. En ambas acciones los kiwis lo que pretenden es que Alinghi les resarza económicamente por los gastos que se derivan del retraso en la competición.
Y el argumento principal que utiliza New Zealand para poner las demandas es que Alinghi ha retrasado la competición de una forma arbitraria y sin razones de peso. Para los kiwis el defensor tenía sobre la mesa el 22 de noviembre "una propuesta justa" de BMW Oracle que decidieron no aceptar para no tener que hacer la competición en 2009.
En la causa que se ha presentado en la Corte Federal antimonopolios, New Zealand acusa a Alinghi con la connivencia del CNEV y del Desafío Español de haber creado una conspiración para eliminar rivales de cara a la competición. La conspiración se basa en que el resto de los equipos no tiene ninguna opción de buscar patrocinadores ante la incertidumbre creada por lo que denuncian que esta maniobra de los suizos va en contra de una actuación lógica.
La causa la lleva un bufete de Nueva York especialista en temas de monopolios. Bois, Schiller y Flexner defendió al estado norteamericano en un juicio contra Microsoft por la posición dominante en el mercado que ejercía la empresa de software.
Alinghi lanzó ayer por la noche un comunicado con unas frases de su abogado, Lucien Masmejan: "La acción legal de Emirates Team New Zealand es decepcionante puesto que previamente habían aceptado y se habían comprometido públicamente con la competición. Sus demandas carecen de mérito, erran en su objetivo y nos defenderemos de ellas con rigor (...) Alinghi, como fideicomisario tiene la obligación de defender su posición en el litigio actual y de preservar la integridad de la America's Cup". (fuente LAS PROVINCIAS)
Quizá te interese: Alinghi y ACM decepcionados con el comportamiento de BMW Oracle





