El Consorcio asegura que se trata de una mera tarea de mantenimiento, aunque las obras y reparaciones no cesan en el edificio Veles e Vents. El emblema arquitectónico de la última Copa América se beneficia estos días de un tratamiento con productos antioxidantes en las juntas de la placas metálicas que componen sus fachadas, para paliar así el efecto negativo de la cercanía del mar.
Una grúa servía ayer para que un operario pudiera lijar con comodidad decenas de juntas, situadas precisamente en la cornisa del inmueble diseñado por los arquitectos David Chipperfield y Fermín Vázquez. Se da la circunstancia de que la apertura al público se produjo en junio de 2006, es decir, hace sólo un año y medio.
A pesar del corto plazo, el "uso intensivo" ha obligado desde el final del evento náutico a acometer distintas obras de mejora. La primera decisión fue la sustitución del pavimento de parte de la terraza de la primera planta.
La mayoría de listones de madera presentaban un aspecto muy deteriorado. El motivo, explicaron entonces fuentes del Consorcio, se debió a la colocación de una barra de bar. Al retirar el mostrador, los técnicos aconsejaron desmontar y cambiar un trozo más amplio, para que no hubiera una distinción entre las calidades de la madera.
Ahora, el tratamiento en las juntas pretende evitar a toda costa la oxidación de las juntas. Todo el edificio está recubierto de planchas metálicas de color blanco, lo que facilitó precisamente los plazos en la construcción.
En apenas un año, la parcela ocupada por la lonja de pescadores del puerto dio paso a un flamante inmueble, que ha optado incluso a premios internacionales. No obstante, la celeridad con que fue construido fue motivo de polémica poco después de su apertura.
El arquitecto inglés David Chipperfield comentó en una charla con estudiantes la necesidad de mejorar acabados de su obra realizada en el puerto, con tal mala fortuna que usó la palabra "rubbish", lo que traducido al castellano se puede denominar "porquería".
La repercusión de este calificativo obligó a dar una larga serie de explicaciones, con visita a Valencia incluida del socio de Chipperfield en el proyecto, Fermín Vázquez. Menos de dos años después, las reparaciones son consideradas por el Consorcio como un mero mantenimiento del inmueble vip.
Además de las planchas, varios operarios se dedicaron ayer a descargar cristales traídos en un camión. El mismo "uso intensivo" ha originado la rotura de estas piezas, tanto en las barandillas como en algunas ventanas.
La idea es finalizar con mejoras en instalaciones de agua potable y luz. La empresa organizadora de las regatas, America's Cup Management tiene la explotación comercial de la dársena en concesión hasta el 31 de diciembre, incluido el Veles e Vents.
En el inmueble están abiertas al público la planta baja (donde funciona un restaurante y un bar de copas), así como la primera planta. La segunda se reserva en exclusiva para la sociedad suiza y permanece fuera de servicio desde la última Copa América, salvo para actos puntuales.
Las tareas de mantenimiento y mejora en el también llamado edificio vip se confunden con la urbanización del circuito urbano de Fórmula 1, que deben estar acabadas como mucho el 1 de junio.
A unos metros del Veles e Vents, las excavadoras horadan una zanja para canalizaciones subterráneas junto al trazado. Por esta razón, se ha demolido la mayor parte del perímetro de la dársena interior y del AC Park, en la bocana.
Además, también se ha iniciado el acopio de materiales para el recrecimiento del cantil del muelle enfrente de la base del Alinghi, actual defensor de la Copa. El circuito tendrá en esta zona una de sus curvas más espectaculares, rozando el agua.
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Sobre la concesión, a partir del 1 de enero la dársena podría quedar en una "situación alegal" al no haberse constituido todavía el Consorcio Valencia 2009. El Gobierno aprobó en solitario unos estatutos este verano, que no fueron refrendados por los otros dos socios (Consell y Ayuntamiento) por la cláusula de la presidencia rotatoria.
De manera que el mantenimiento del Veles e Vents también podría verse afectado a partir del 1 de enero. La previsión es acabar antes las mejoras ahora en marcha, según reiteran en el Consorcio.
Otras obras realizadas en las últimas semanas se han centrado en los soportes de la enorme rampa que conduce desde el nivel de la calle hasta la primera planta. Por la parte este, desde el mismo nivel también se desciende al AC Park con otra enorme rampa. Los autores del edificio propusieron en su día continuar con más construcciones en dirección hacia la bocana. (fuente LAS PROVINCIAS )
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